Aprobado un decreto ley de medidas urgentes para fomentar los usos silvopastorales del monte

El Consejo de Gobierno ha aprobado un decreto ley por el que se aprueban medidas urgentes para el fomento de los usos silvopastorales del monte para la prevención de incendios forestales en Andalucía. Se trata de una iniciativa que se adopta ante la previsión de una campaña de alto riesgo en 2026 y en respuesta a una coyuntura climática, ambiental y socioeconómica especialmente compleja. La norma tiene como objetivo principal reducir la carga de combustible vegetal en los montes públicos y trabajar en la prevención mediante el pastoreo controlado de ganado extensivo.

Andalucía cuenta con un extenso patrimonio forestal de gran valor ecológico, social y económico, que cumple funciones clave como la captura de carbono, la regulación hidrológica, la protección del suelo, la conservación de la biodiversidad o el disfrute social del entorno natural. Sin embargo, los incendios forestales constituyen la principal amenaza para la estabilidad y conservación de estos ecosistemas, provocando graves pérdidas ambientales, económicas y sociales, y poniendo en riesgo tanto a la población como a los recursos naturales. Por ello, la prevención frente al fuego se ha convertido en uno de los ejes fundamentales de la política forestal andaluza.

El decreto ley se adopta en un contexto marcado por circunstancias excepcionales. Los primeros meses de 2026 han estado caracterizados por un elevado aporte de precipitaciones en enero y febrero, con acumulaciones de hasta 200 y 300 litros por metro cuadrado en algunas zonas, lo que ha provocado desbordamientos de ríos y el desalojo de personas en una emergencia sin precedentes. Esta situación ha cambiado bruscamente en los meses de marzo y abril, cuando se han llegado registrar temperaturas más altas de lo habitual, propias del verano. Como consecuencia, aunque la vegetación presenta mayor humedad, también se ha producido un crecimiento muy significativo de los combustibles vivos, especialmente pastos, lo que incrementa notablemente el riesgo de incendios y dificulta su extinción.

Así, es especialmente estratégico el papel del uso silvopastoral del monte, es decir, del aprovechamiento de los pastos forestales mediante ganadería extensiva gestionada de forma controlada. El pastoreo contribuye de manera directa a reducir el exceso de combustible vegetal, genera discontinuidades en la masa forestal que frenan la propagación del fuego y refuerza la vigilancia del territorio gracias a la presencia constante de los pastores, especialmente en zonas de difícil acceso. Además, esta actividad aporta importantes beneficios ambientales, como el aumento de la biodiversidad, la dispersión de semillas, la mejora de la estructura del suelo y la reducción de la erosión y la desertificación.

La norma se alinea con políticas desarrolladas en los últimos años, como la adecuación del Plan Forestal de Andalucía Horizonte 2030, la Ley de Montes de Andalucía y la Estrategia Andaluza de la Ganadería Extensiva, que identifica este modelo productivo como un elemento clave para la vertebración del medio rural, la prevención de incendios, el mantenimiento del paisaje y la conservación de la biodiversidad.

El decreto ley contempla como medida central la bonificación total del precio que deben abonar los adjudicatarios de los aprovechamientos de pastos en los montes públicos de titularidad autonómica. Esta bonificación se aplicará durante un año, desde la entrada en vigor de la norma y responde tanto a la necesidad de incentivar el pastoreo como herramienta preventiva frente al fuego como a aliviar la carga económica del sector ganadero extensivo, afectado por el incremento reciente de los costes de explotación. Factores como el encarecimiento del combustible y de otros insumos estratégicos, en un contexto internacional marcado por la guerra de Irán y la crisis en Oriente Medio, están comprometiendo la viabilidad económica de muchas explotaciones.

Junto a esta bonificación, el decreto ley establece que los futuros pliegos para la enajenación de aprovechamientos de pastos en montes públicos deberán incorporar criterios de valoración de carácter ambiental, especialmente aquellos relacionados con la contribución efectiva de la actividad ganadera a la prevención de incendios forestales. Así, se refuerza el enfoque ambiental de la gestión forestal y se reconoce el pastoreo como un servicio ecosistémico de interés general.

Fuente: Junta de Andalucía

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