Arranca la XXV edición del Festival de Música Renacentista y Barroca de Vélez Blanco

La XXV edición del Festival de Música Renacentista y Barroca de Vélez Blanco (FestiMUVB) comenzó en la noche del viernes con una de las propuestas más destacadas del panorama español de la música antigua en 2026. Íliber Ensemble, bajo la dirección musical de Darío Tamayo, y el contratenor Manuel Ruiz presentaron Héroe desvelado, un programa galardonado con el Premio Sello FestClásica 2026 que ha iniciado este año una gira por algunos de los festivales más relevantes de España.

En la inauguración ha participado la Diputación de Almería, Ayuntamiento de Vélez Blanco, la Junta de Andalucía, el Gobierno de España, las universidades de Almería e Internacional de Andalucía, Cajamar y la dirección del Festival 

La inauguración oficial de esta edición abrió formalmente la programación conmemorativa del vigésimo quinto aniversario del festival y que incluyó un momento de especial emotividad: la entrega de los Reconocimientos del XXV Festival, con los que se ha rendido homenaje a cuatro personas especialmente vinculadas a la historia de esta cita cultural.

 

Los galardonados han sido el historiador e hispanista francés Bernard Vincent, distinguido por su estrecha relación con el Festival durante muchos años; Carlos Carrión Navarro, alcalde de Vélez Blanco cuando nació el proyecto; Leopoldo Pérez Torrecillas, profesor de piano del Conservatorio de Almería, por su labor en la dirección de la primera etapa junto a Fernando Martínez; y Fernando Martínez López, catedrático de Historia Contemporánea y director del Festival durante más de quince años, por su decisiva contribución a la consolidación y crecimiento de un evento que alcanza este año su XXV edición. Con este reconocimiento, el Festival ha querido agradecer a quienes, desde diferentes ámbitos, han sido fundamentales para hacer posible su trayectoria y su consolidación como una de las grandes referencias españolas en la interpretación, difusión y estudio de la música renacentista y barroca.

 

La inauguración también permitió reunir a representantes de las principales instituciones que hacen posible esta cita cultural. Estuvieron presentes en la tarde-noche velezana la alcaldesa de Vélez Blanco, Ana María López López; la directora del Festival, Cándida Martínez López; el representante de Cajamar, Diego Aznar Parra; la diputada provincial de Cultura, Cine e Identidad Almeriense, Almudena Morales; el delegado territorial de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, Juan de la Cruz Belmonte Mena; la vicerrectora de Calidad, Igualdad y Responsabilidad Social de la Universidad Internacional de Andalucía, Carmen Pozo Muñoz; y el rector de la Universidad de Almería, José Céspedes, poniendo de manifiesto el amplio respaldo institucional que ha acompañado al Festival de Música Renacentista y Barroca de Vélez Blanco a lo largo de sus veinticinco años de historia.

 

La alcaldesa de Vélez Blanco, Ana María López, subrayó el carácter transformador de un proyecto que “ha marcado un antes y un después” para el municipio y destacó que el festival “ha convertido a nuestro municipio, que tanto adoramos y queremos, en un referente”. La directora del Festival, Cándida Martínez López, reivindicó la dimensión cultural y humanista de esta trayectoria, afirmando que “la cultura es uno de los bienes más valiosos de una sociedad” y que “un pequeño pueblo puede convertirse, desde el rigor, la inteligencia, la creatividad y la cooperación, en un lugar de referencia”.

 

En representación de Cajamar, Diego Aznar Parra puso en valor la capacidad del certamen para conectar patrimonio, formación e identidad territorial, recordando que “la música ha servido para unir arte, formación, investigación y patrimonio” y que “la música nos ayuda a recordar, a compartir y a sentirnos parte de una comunidad”.

 

Por su parte, la vicepresidenta y diputada de Cultura, Cine e Identidad Almeriense, Almudena Morales, ha destacado que “el Festival de Música Renacentista y Barroca de Vélez Blanco se ha convertido, después de veinticinco años, en uno de los grandes referentes culturales de la provincia de Almería y en un ejemplo de cómo el patrimonio, la música y el conocimiento pueden unirse para proyectar la imagen de un municipio y de toda una provincia”. Almudena Morales ha subrayado que esta cita “forma parte de nuestra identidad almeriense y demuestra que desde un municipio del interior se pueden impulsar proyectos culturales de excelencia, con prestigio nacional e internacional, capaces de atraer visitantes, generar actividad y crear nuevas oportunidades para el territorio”. Asimismo, la vicepresidenta ha reafirmado el compromiso de la Diputación de Almería con un festival que “contribuye a mantener viva nuestra historia, a acercar la cultura a todos los rincones de la provincia y a luchar contra la despoblación desde la igualdad de oportunidades”.

 

El delegado territorial de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, Juan de la Cruz Belmonte Mena, definió el certamen como “mucho más que una programación musical” y señaló que representa “la capacidad de un pueblo para convertir su patrimonio, su historia y su cultura en una oportunidad de desarrollo”. Desde la Universidad Internacional de Andalucía, su vicerrectora de Calidad, Igualdad y Responsabilidad Social, Carmen Pozo Muñoz, destacó que el reconocimiento a los homenajeados demuestra que “las cosas hermosas, las que de verdad dejan huella y duran en el tiempo, no son fruto nunca de la casualidad, sino del esfuerzo y del compromiso”. También defendió el conocimiento como “una experiencia viva y compartida”.

 

El rector de la Universidad de Almería, José J. Céspedes, calificó el balance del festival como “un éxito absoluto” y, tras recordar el compromiso de su universidad con el proyecto desde el principio, resaltó que pocas iniciativas culturales logran “una unanimidad social e institucional absoluta sobre su excelencia”. Finalmente, Fernando Martínez López, uno de los impulsores históricos del proyecto y reconocido en esta edición, recordó los principios que dieron origen al festival: “Compromiso con la cultura, música, educación y transferencia del conocimiento a zonas rurales”, así como la voluntad de “poner a Vélez Blanco en la agenda nacional e internacional”, un objetivo que, veinticinco años después, consideró plenamente alcanzado.

 

Todas las intervenciones compartieron una idea: la convicción de que el Festival de Música Renacentista y Barroca de Vélez Blanco ha demostrado durante un cuarto de siglo que la cultura puede generar conocimiento, cohesión social, desarrollo territorial y proyección para la localidad. También hubo coincidencia a la hora de destacar la colaboración entre instituciones, entidades colaboradoras, universidades, voluntariado y población velezana como una de las claves que han permitido consolidar el proyecto.

 

El concierto fue mucho más que una sucesión de arias barrocas para convertirse en un relato musical en torno a la figura del héroe. Las obras de Muffat, Händel, Hasse, Brescianello, Vivaldi, Legrenzi y Alessandro Scarlatti propusieron en Héroe desvelado un recorrido por distintas facetas del personaje heroico, paradójicas quizá, en un paisaje que pasaba de la fuerza a la fragilidad, y siempre desde la emoción. Por ello, la elección de este programa como concierto inaugural resultó especialmente significativa para una edición tan especial. El espectáculo, sin lugar a dudas, confirmó las expectativas generadas por el galardón y puso de manifiesto el excelente momento artístico que atraviesan tanto Manuel Ruiz como Íliber Ensemble.

 

La primera parte abrió con la Ouverture de Nobilis Juventus, perteneciente al Florilegium secundum de Georg Muffat, una página instrumental que situó desde el inicio el programa en un espacio de solemnidad. A continuación, Manuel Ruiz abordó dos momentos de gran intensidad expresiva: Cara sposa, de Rinaldo, de Georg Friedrich Händel, y Pallido il sole, de Artaserse, de Johann Adolf Hasse. El contratenor ofreció un momento de hondura emocional inolvidable, con una interpretación que aunó delicadeza y dramatismo.

 

La segunda parte amplió el itinerario con la Sinfonia nº 5 en fa mayor de Giuseppe Antonio Brescianello, antes de adentrarse en el universo dramático de Giulio Cesare in Egitto, de Händel. El recitativo Dall’ondoso periglio y el aria Aure, deh, per pietà, junto a Empio, dirò, tu sei!, mostraron a un héroe atravesado por la furia, pero también por la duda y la vulnerabilidad. La sección se completó con Vedrò con mio diletto, de Il Giustino, de Antonio Vivaldi, una de las páginas más reconocibles del repertorio barroco para esta voz, que Manuel Ruiz interpretó magistralmente.

 

La tercera parte reforzó el equilibrio entre música instrumental y vocal. Íliber Ensemble ofreció la Sonata prima à 4 de La Cetra, de Giovanni Legrenzi, una obra que aportó contraste, energía y claridad formal al discurso del concierto. A continuación, Manuel Ruiz volvió al escenario con Dormi, o fulmine di guerra, de La Giuditta, de Alessandro Scarlatti, y con el recitativo Ah! Stigie larve y el aria Vaghe pupille, de Orlando, de Händel. El cierre concentró las claves de este galardonado Héroe desvelado: la tensión entre la heroicidad que se percibe y la fragilidad interior. El público respondió con una larga ovación, correspondida por Íliber Ensemble y Manuel Ruiz con Lascia la spina, de Händel. La célebre aria puso un cierre especialmente emotivo a una noche inaugural marcada por la belleza y la emoción.

 

Manuel Ruiz, sin duda una de las voces españolas más interesantes de la música antigua actual, supo ofrecer al público, una vez más, una visión artística que combina el respeto a la tradición con una mirada contemporánea a la escena. En la iglesia del convento de San Luis ofreció un repertorio especialmente adecuado para la amplitud expresiva de su voz como contratenor. El cantante cordobés desplegó una amplia gama de matices, desde la introspección y la melancolía hasta una contundente afirmación heroica.

 

Íliber Ensemble volvió a demostrar en FestiMUVB por qué es una de las formaciones más interesantes del panorama español de la música antigua. Su actuación mostró su profunda comprensión del lenguaje barroco. Gran parte de esa personalidad artística nace de su fundador y director, Darío Tamayo, clavecinista especializado en música antigua. Tamayo cuenta, además, con una sólida trayectoria en la interpretación historicista y en la recuperación del patrimonio musical barroco. Por ello, no es casual que la crítica especializada haya situado a Íliber Ensemble entre los nombres de referencia de la música antigua española. La revista Opera World ha destacado que “el gusto exquisito de Íliber Ensemble a la hora de ampliar su repertorio se ha convertido en su mejor tarjeta de presentación” y ha señalado a Darío Tamayo y a su formación como “referentes obligados de la interpretación historicista de nuestro país”.

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Fuente: Diputación de Almería

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