El Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) ha publicado las primeras convocatorias de las dos líneas del programa Espacios productivos de los denominados Incentivos Integrados de Competitividad y Energía de Andalucía (INCEA) de la Consejería de Industria, Energía y Minas destinadas a la mejora y modernización de los espacios productivos, que cuentan con un presupuesto global de 50 millones de euros y cuyo plazo para presentar solicitudes comenzará el próximo 16 de junio.
Así, la línea 1, que tramitará la Secretaría General de Industria y Minas, está dotada con 8,32 millones en concurrencia competitiva para respaldar inversiones orientadas a la transición de estos espacios hacia áreas de competitividad industrial y empresarial, a través de la incorporación de infraestructuras de telecomunicaciones, dotación de accesos y viales como, por ejemplo, rotondas para permitir el tráfico de camiones de determinado tamaño, sistemas de vigilancia y seguridad o zonas de estacionamiento, entre otras.
Igualmente se contemplan incentivos para infraestructuras encaminadas a la colaboración empresarial en los polígonos, que pueden abarcar ayudas a la inversión en la implantación de centros de empresas en el que se compartan servicios, espacios para reuniones, salas de formación o espacios para albergar a emprendedores, entre otros. Adicionalmente se incluyen en la convocatoria el impulso a infraestructuras para el uso eficaz de los recursos y la protección ambiental, donde tendrían cabida iniciativas como, por ejemplo, un sistema de recogida selectiva de residuos con contenedores específicos diferenciados o nuevas instalaciones depuradoras que permitan regenerar el agua para un nuevo uso.
En definitiva, para el apoyo a las inversiones para el desarrollo o mejora de infraestructuras, la mayor eficiencia en el uso de recursos, la innovación o la protección medioambiental y la economía circular.
La línea 2 de ayudas a los espacios productivos se dirige a apoyar actuaciones para la generación y uso de eficiente de la energía, y cuenta con un presupuesto de 41,68 millones igualmente cofinanciados con fondos FEDER.
Esta línea de ayudas, que gestionará a Agencia Andaluza de la Energía en régimen de concurrencia no competitiva, está enfocada a mejorar el desempeño energético y la huella ambiental de los espacios productivos, a través de actuaciones en eficiencia energética, uso de energías renovables, almacenamiento energético, instalación de infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos y despliegue de redes inteligentes.
Tanto el sector privado como las entidades locales pueden solicitar ayudas para acometer actuaciones que contribuyan a la mejora de la eficiencia energética de las instalaciones ubicadas en los polígonos industriales de Andalucía.
Entre los proyectos que se incentivan están la renovación de equipos y tecnologías por otras de mayor eficiencia energética tanto en las instalaciones como en los edificios en los que se ofrecen servicios para los polígonos industriales.
También pueden solicitar incentivos para energías renovables, en concreto, para la incorporación y adquisición de equipos nuevos generadores de energía limpia. En el caso de los edificios, instalaciones y procesos del sector público local, se incentivan los equipos de energía solar térmica, fotovoltaica, biomasa sólida y aerotermia, así como el autoconsumo eléctrico fotovoltaico con o sin almacenamiento.
En lo que respecta al sector privado, las ayudas se dirigen igualmente a las instalaciones que usen la energía de la solar térmica, de la biomasa, así como para fotovoltaica con o sin almacenamiento, siempre que suministren energía para su consumo en los procesos y, en su caso, para los edificios donde dicho proceso productivo se desarrolla.
A través de la línea 2 del programa de Espacios productivos también se incentivan nuevos sistemas de almacenamiento «tras el contador» (esto es, dentro de la propiedad de la empresa o entidad promotora) asociados a plantas de generación eléctrica conectadas a la red eléctrica alimentadas con energías renovables que no superen los 50 MW, debiendo el sistema de almacenamiento absorber únicamente la energía eléctrica renovable asociada a dicha instalación.
Además, las pymes y las entidades públicas locales pueden solicitar ayudas para la implantación de infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos de acceso universal, siempre que se ubiquen en espacios productivos.
Por último, en este caso solo para empresas del sector privado, se apoya el despliegue de redes inteligentes y los nuevos modelos de mercado energético. En el primer caso, se financian inversiones para la digitalización de redes y mejora de las infraestructuras eléctricas que permitan la generación de servicios de red. Mientras que en el caso de los nuevos modelos de negocio se incentivan equipos y aplicaciones para una mejor gestión de la demanda de energía, así como los desarrollos de las TIC y aplicaciones que contribuyan a la gestión de la energía.
Hasta un 100 % de incentivo según el tipo de actuación y beneficiario
Por lo que respecta a los porcentajes de ayudas a la inversión, el incentivo medio oscila entre un 30 % y un 45 %, aunque en función del tipo de actuación y beneficiario estos porcentajes pueden aumentar entre un 10 % y un 20 %, si se cumplen determinados requisitos, pudiendo llegar al 100 % si son entidades públicas y al 75 % si son privadas.
Así, para las actuaciones de eficiencia energética y renovables, el incentivo puede ser mayor cuando el solicitante sea una empresa de servicios energéticos. En el caso del sector privado, también cuando la ayuda sea solicitada por una pyme o si la actuación incentivada incide positivamente en la competitividad de la empresa. Y para las entidades públicas se tiene en cuenta si las instalaciones en las que se va a realizar la inversión son de uso colectivo beneficiando a la ciudadanía, obteniendo así un porcentaje adicional en la ayuda. También puede aumentar la intensidad del incentivo el carácter innovador de la actuación para las tipologías de actuaciones de redes inteligentes y nuevos modelos energéticos o de almacenamiento, entre otros.
La tramitación de estas ayudas será 100 % telemática, con un diseño que busca la máxima simplificación administrativa, incorporando un elevado grado de automatización en la comprobación automática de determinadas condiciones y requisitos para la concesión de las ayudas, como la de tener que estar ubicada la actuación que se va a financiar en un polígono industrial recogido en el visor dispuesto por el Instituto de Estadística de Andalucía (IECA) denominado ESPAND. Y se realizarán consultas electrónicas sustitutivas de la aportación de determinados documentos, ahorrando así que sean los beneficiarios los que tengan que acreditarlos.
Tipología de beneficiarios
Se han incorporado como posibles beneficiarios las entidades de gestión de espacios productivos y empresariales, asociaciones o comunidades de propietarios establecidas para tal fin, así como las entidades locales territoriales y del sector público local dependientes o vinculadas a ellas cuando no ejerzan actividad económica. También los autónomos, micropymes, pequeñas, medianas y grandes empresas, empresas de servicios energéticos y las comunidades de energías renovables o las comunidades ciudadanas de energía que ejerzan actividad económica. En el caso de esta tipología de beneficiarios, para solicitar actuaciones de eficiencia energética en edificios e instalaciones y de energías renovables, la actividad económica vinculada a la actuación debe de estar encuadrada en las actividades recogidas en las respectivas convocatorias
Todos los beneficiarios tienen la posibilidad de un pago anticipado del 15 % del incentivo una vez concedido, pudiendo ser del 40 % si se presenta garantía otorgada por una sociedad de garantía recíproca o una entidad financiera. Y cuentan con la opción de recibir un primer pago parcial de hasta un 50 % tras la correspondiente justificación documental asociada a ese 50 % de la inversión.
Fuente: Junta de Andalucía
